El nuevo Código de Buen Gobierno mantiene la recomendación de que las sociedades establezcan, bajo la supervisión del Comité de Auditoría, algún mecanismo que permita a los empleados denunciar de forma confidencial o, incluso anónima, las irregularidades que observen en la sociedad. La CNMV entiende que tales mecanismos se referirán al ámbito financiero y contable. Este aspecto es una clara herencia del caso Enron.
Por otro lado, la Comisión mantiene una de sus posiciones más polémicas. El Código recuerda que el principio de "cumplir o explicar", que tanto molesta a un buen número de presidentes de empresas, es una exigencia del artículo 116 de la Ley del Mercado de Valores, no una innovación del propio Código.
Este principio obligará a las firmas cotizadas a consignar "el grado de seguimiento de las recomendaciones de gobierno corporativo o, en su caso, la explicación de la falta de seguimiento de dichas recomendaciones". Así, las empresas pueden o no seguir las recomendaciones, pero cuando no lo hagan deberán revelar a los accionistas e inversores, los motivos que justifican su proceder.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 23 de mayo de 2006