El debate en el pleno del Congreso sobre la admisión a trámite de la reforma del Estatuto de Andalucía repitió el enfrentamiento entre José Luis Rodríguez Zapatero y el líder del PP, Mariano Rajoy. Éste volvió a acusar a Zapatero de "alterar la estructura del Estado" y no tener una idea de España. El presidente del Gobierno pidió a Rajoy que rectificara y apoyase el nuevo Estatuto. El texto fue admitido a trámite con 187 votos a favor y 136 en contra, todos ellos del PP.
MÁS INFORMACIÓN
Zapatero anunció algunos recortes en el texto que ha aprobado el Parlamento andaluz y que incluye para Andalucía la competencia, ahora en manos de la Administración central, sobre la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir. En su intervención ante el pleno del Congreso, el presidente del Gobierno advirtió de que "Andalucía participará decisivamente" en la política de gestión y uso del agua en su territorio, pero manteniendo "las capacidades de intervención del Estado como garante de los intereses generales". El presidente andaluz, Manuel Chaves, declaró ayer en una entrevista con EL PAÍS que, si algo tiene claro, es que la gestión del Guadalquivir "tiene que corresponder a Andalucía".
Rajoy no se refirió en su intervención a las competencias sobre el agua ni a aspectos concretos del Estatuto, cuyo texto consideró inconstitucional. El líder del Partido Popular acusó a Zapatero del proceso de "debilitamiento del Estado y cambio de régimen constitucional de 1978". "¿A qué viene el prurito nacionalista de llamar a Andalucía realidad nacional?", se preguntó Rajoy antes de afirmar que el nuevo Estatuto convierte a Andalucía en "la hermana pequeña de Cataluña".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 24 de mayo de 2006