La fiscalía de Sevilla pedirá el miércoles 17 años de cárcel para un soldado que guardaba en el trastero de su domicilio una bomba, 40 cohetes, 12 granadas, dos minas y 26,5 kilos de pólvora y explosivos, entre otras armas. El escrito de acusación explica que E. S. C., nacido en Ucrania y militar profesional español destinado en la unidad Guzmán el Bueno, de Córdoba, guardaba "gran cantidad de armamento de guerra y explosivos" distribuidos entre su domicilio de Sevilla y un trastero.
El arsenal fue descubierto casualmente por la policía el 31 de julio de 2005, cuando el acusado manipulaba una granada en el trastero y provocó una fuerte explosión, que causó desperfectos en el patio común de la casa. El fiscal imputa al soldado, de 25 años, delitos de depósito de armas de guerra y de explosivos, por los que pide un total de 17 años de cárcel y 20 años de prohibición de porte y tenencia de armas.
Durante el registro se encontró en su domicilio y en el trastero una bomba de tubo, 12 granadas, 40 cohetes, dos minas contra carro y contra personas, 26,5 kilos de pólvora y explosivos y 19 multiplicadores para granadas. Además se localizaron tres detonadores, ocho espoletas y numerosa munición, todos los cuales "eran susceptibles de ser utilizados, bien como armas, bien como bomba improvisada", según el fiscal.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de mayo de 2006