Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cajasur, el origen del conflicto

El Arzobispado de Granada no pudo evitar ayer la fotografía que llevaba meses intentando eludir: la de su máximo responsable, el prelado Francisco Javier Martínez, presentándose ante el juez como querellado por un presunto delito de coacciones, acoso moral, injurias y calumnias. El ex canónigo Javier Martínez Medina se querelló contra él después de que acabara sin avenencia el acto de conciliación de una demanda previa. Aquella primera demanda hacía referencia a las supuestas injurias y calumnias vertidas por el arzobispo en una carta en la que acusaba a Martínez Medina de apropiarse de los derechos de propiedad intelectual de un libro sobre la Catedral que el prelado ordenó paralizar.

Las desavenencias entre el prelado y el ex canónigo tienen su origen en la vinculación del segundo con Cajasur, la entidad que financiaba la mayoría de los proyectos culturales del Arzobispado de Granada, a cargo de los cuales estaba Martínez Medina. El actual arzobispo llegó a Granada procedente del Obispado de Córdoba, donde se había enfrentado abiertamente al ex presidente de Cajasur, Miguel Castillejo, por lo que nada más ocupar su cargo en la diócesis granadina, intentó romper todos los vínculos con la caja de ahorros y con las personas vinculadas a ésta. Uno de sus primeros pasos fue paralizar el libro de la Catedral y destituir como archivero a Martínez Medina.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de junio de 2006