En la provincia de Lleida no quedará a finales de año ninguna vivienda con nombres o símbolos que recuerden al régimen franquista. La Generalitat anunció ayer que 13 promociones de viviendas sociales, construidas hace más de 50 años y la mayor parte de ellas gestionadas por la empresa pública Adigsa, eliminarán o cambiarán el nombre de origen franquista.
La decisión, que afecta a 1.484 viviendas y a 4.432 personas, se ha tomado después de conocer el resultado de un estudio de la Universidad de Lleida, que revela que la mayoría de los vecinos no se opone a los cambios. Durante siete meses se encuestó a 777 vecinos de 14 grupos de viviendas de protección oficial construidas en la década de los cincuenta del siglo pasado por la Obra Sindical del Hogar, organismo de la dictadura franquista.
La mayoría de los encuestados se mostraron favorables o simplemente indiferentes al cambio de nombre.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de junio de 2006