Tras acabar en 1814 la Guerra de la Independencia hubo un número considerable de soldados desmovilizados que se resistían a volver a la rutina cotidiana. De estos personajes trata el último libro del historiador Emilio Soler, que anoche presentaron en el Fórum 80 Mundos los profesores de la Universidad de Alicante Enrique Giménez y Mario Martínez. El libro Bandoleros, editado por Síntesis, rescata a aquellos que utilizaban el trabuco para su conveniencia en un país tan atrasado como socialmente injusto: la España del siglo XIX. "Malhechores dedicados al secuestro y al chantaje, que se convirtieron en abigeos y contrabandistas, en asesinos y violadores; que se vendían al caciquismo y se prestaban a recaudar votos para el señorito latifundista, tanto conservador como liberal", explica Soler.
Esos bandoleros que, merced a los viajeros románticos y la literatura se transformaron en héroes legendarios, valientes y justicieros, tan implacables con el rico y defensores del débil como caballerosos con las damas; hábiles jinetes que se habían echado al monte por causa de un mal encuentro, generalmente de amores, y que siempre salían airosos de los enfrentamientos con sus propios compinches o la Guardia Civil.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de junio de 2006