La situación actual de la economía española requeriría que las cuentas públicas estuvieran mucho más saneadas de lo que están. El Partido Popular cifró ayer en el 3% del producto interior bruto (PIB) el excedente que debería resultar entre los ingresos y los gastos del Estado. "Eso sería lo razonable", explicó ayer Miguel Arias Cañete, responsable de Economía del PP, durante un encuentro con periodistas. El Gobierno presentó el pasado viernes su pronóstico hasta 2009 con un superávit del 0,7% en 2007 y un 0,8% para los dos siguientes.
La cifra de superávit que reclama el PP es casi tres veces superior a la lograda el año pasado (1,1%), que supuso el primer superávit de la democracia. Cuando gobernaba el PP se anotó un pequeño superávit en 2003, aunque más tarde se corrigieron las cifras y quedó en un leve déficit. Para ampliar el excedente, Arias propugna reducir el gasto fijado para los Presupuestos de 2007, "una absoluta temeridad", en su opinión.
El Ejecutivo prevé gastar el año próximo un 6,7% más que en 2006 (8,8% sin ajustes de contabilidad nacional). Arias augura que ese gasto inducirá "un precalentamiento de la economía española inaudito, auspiciado por el Gobierno", pues el crecimiento del PIB previsto es del 6,4% (sin descontar el efecto de la inflación). "Es el tercer presupuesto que elaboran que no es neutral, sino expansivo", añadió Elvira Rodríguez, ex secretaria de Estado de Presupuestos.
La secretaria de Economía del PSOE, Inmaculada Rodríguez-Piñero, lamentó las críticas del PP al Gobierno y añadió: "Las propuestas del PP son absolutamente incoherentes, porque no se puede exigir más superávit y más bajada de impuestos".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de junio de 2006