"¿Alguien entendería que en Irlanda se mantuviera el diálogo con los dirigentes del IRA y no se pudiera hablar con Gerry Adams?". Ésta es la pregunta que se hizo ayer en alto el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, al comentar "el pretexto" del PP al señalar que las intenciones del líder de los socialistas vascos, Patxi López, de dialogar con Batasuna eran suficientes para que el presidente del PP, Mariano Rajoy, se desligara del proceso de paz. Blanco al hacer esta comparación con el proceso irlandés quiso despojar de todo atisbo de escándalo político las conversaciones del PSE con Batasuna.
El IRA sería Batasuna; y Adams, Arnaldo Otegi. "Que la paz tenga que pagar los platos rotos de una oposición fallida es lamentable y es una indignidad, por impotencia política, anteponer el proyecto y el interés personal a la paz", se quejó el dirigente socialista. En la reunión de la Ejecutiva todos los intervinientes relacionaron "el fracaso" de Rajoy en el debate del estado de la nación con su reacción ante las palabras de Patxi López y su necesidad, entonces, de "atender los requerimientos del ala más dura del partido" para se salga del proceso de paz. "Zapatero no ha cambiado, ha sido Rajoy, asfixiado por su derrota", insistía Blanco.
En la reunión de la dirección socialista se mantuvo la esperanza de que Rajoy cambie de actitud. En público, José Blanco auguró que quien "frustre los deseos de fin del terrorismo, lo tendrá que explicar". Y esas explicaciones también las deberá ofrecer "a los Gobiernos y las opiniones públicas extranjeras que no entenderán por qué se ponen trabas al intento de que acabe el último terrorismo de la Unión Europea". Y, por último, las explicaciones las tendrá que ofrecer "al pueblo vasco".
Duran: "Palabras inmorales"
En todo el relato de Blanco, y también en la reunión a puerta cerrada, se desprende la impresión del PSOE de que Rajoy no tiene el apoyo general de su partido para colaborar con el Gobierno en esta materia. Quizá por eso el secretario de Organización socialista tuvo mucho interés en asegurar que Zapatero "tiene la unanimidad de la dirección del PSOE" para este proceso.
Cuando Blanco compareció, todavía no se conocían las palabras del secretario general del PP, Ángel Acebes, atribuyendo a Zapatero compartir proyecto con ETA. Esas palabras cayeron muy mal, no sólo en el PSOE, sino en otras fuerzas políticas.
El secretario general de CiU, Josep Antoni Duran Lleida, consideró esas palabras "escandalosas e inmorales". Con esas apreciaciones el PP "pierde toda opción de ser alternativa de gobierno". El portavoz de IU-ICV, Joan Herrera, consideró que por "dignidad" desde el propio PP se debían pedir responsabilidades a su secretario general. Herrera consideró que los populares hacen una oposición "salvaje" y más de "derechas que nunca".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de junio de 2006