"ETA no ha abandonado la violencia, y no se han cumplido las condiciones de la resolución del Congreso que autorizaba el diálogo con la banda. Y además, para acentuar el incumplimiento, se ha dado un papel de interlocutor a Batasuna". Ésas son las principales razones esgrimidas por el presidente del Foro Ermua, Mikel Buesa, que apoya la convocatoria de la AVT y define los dos meses de tregua como "una trayectoria negociadora profundamente errónea". Según los datos que maneja su asociación, "se ha extorsionado a al menos 20 empresarios de Navarra y el País Vasco, ha seguido la campaña de recaudación, el terrorismo callejero y la desobediencia civil". Y todo ello "durante los dos meses de tregua; por tanto, no hay nada que dialogar", concluye.
A Buesa, que rechaza como "absolutamente falsa" la idea de que las manifestaciones de la AVT estén politizadas, no le parece, sin embargo, una buena idea incluir en la misma marcha las reivindicaciones sobre el diálogo con los etarras y aquellas relacionadas con el 11-M.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de junio de 2006