"Tanto nos han manipulado que estamos cansados. Alcaraz ha creado división y odio entre nosotros mismos". Joaquín Vidal, presidente de la Asociación Andaluza de Víctimas, dejará a sus socios que decidan qué hacer ante la concentración; sin embargo, advierte de que en su opinión "todas las marchas de la AVT están politizadas". Considera inoportuno que cuando "por fin" se inician unas negociaciones "por la paz" se intente "utilizar de manera lamentable a las víctimas, que han dado una lección magistral durante 35 años, para el aprovechamiento de cualquier ideología política". Vidal considera que es en las urnas, y no en la calle, donde los ciudadanos deben rendir cuentas si el presidente falla.
Por su parte, el presidente de la Asociación Valenciana de Víctimas, Juan Domínguez, considera que la AVT quiere arrogarse de una representatividad "que no lo corresponde". Y señala: "Ahora quiere atraerse hacia sí a las víctimas del 11-M, que parece que no se ha acordado mucho de ellas; bueno, ni de éstas ni de las otras".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de junio de 2006