"La apuesta por la innovación tecnológica es garantía de desarrollo", afirmó ayer el portavoz socialista en la Asamblea regional, Rafael Simancas. Por eso, propuso un pacto regional para fomentar la innovación tecnológica, que se marque como objetivo alcanzar en 2010 un gasto medio del 3% del producto interior bruto (PIB) en I+D+i (investigación, desarrollo e innovación). Ese gasto es ahora del 1,76%.
Durante una conferencia sobre los retos de la economía madrileña pronunciada en la Cámara de Comercio, Simancas aseguró que la región atraviesa un momento favorable, pero recalcó que hay factores que indican que esta situación es endeble. Entre ellos, citó el descenso de la productividad en un 0,13% durante 2005, una tasa de actividad baja situada en el 62%, la precariedad del empleo y una inversión escasa en I+D+i (el 1,76% del PIB).
"Nuestra competitividad, la creación de puestos de trabajo y el aumento de calidad de vida depende de nuestra capacidad de competir con las regiones más dinámicas de Europa", mantuvo Simancas, que citó datos de la oficina europea de estadística Eurostat sobre el esfuerzo de inversión de otros países de la Unión Europea.
Según estos datos, el gasto público de la región en investigación y desarrollo (sin contar las cifras de innovación) representa el 0,47% del PIB. "Nos permite situarnos en el puesto número 20º [de las regiones europeas], pero es la mitad de lo que dedican las 15 regiones más destacadas", recalcó Simancas. Según este listado, Madrid está por debajo de regiones como Estocolmo, en Suecia, con un gasto público del 1%, Stuttgart (Alemania), con el 0,79%, o la región de París, Îlle de France, con el 0,64%.
"Nuestro gasto privado, el 1,08% sobre el PIB, nos coloca en el puesto 44. Nuestras empresas gastan tres veces menos sobre PIB que las regiones mejor situadas", puntualizó el socialista. "Otras regiones de similar e incluso menor población y PIB gastan más en términos absolutos", recalcó.
El portavoz del PSOE se marcó el objetivo de situar a la Comunidad de Madrid entre las 10 regiones europeas más avanzadas. Simancas apostó por desarrollar sectores productivos estratégicos, como la industria aeronáutica, la nanotecnología, la biotecnología o el sector audiovisual, así como por hacer reformas en la investigación aplicada con el fin de "garantizar un crecimiento sólido, cohesionado, equilibrado, justo y seguro".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de junio de 2006