"Más de la mitad de los incendios [forestales] sufridos en la Comunidad de Madrid durante los últimos años ha surgido en núcleos urbanísticos ilegales levantados en parajes naturales", aseguró ayer la secretaria de Salud Laboral y Medio Ambiente del sindicato UGT-Madrid, Marisa Rufino.
La UGT puso de manifiesto, durante la presentación de un informe elaborado con motivo del Día Mundial Internacional de Medio Ambiente, que la región, a pesar de ser la que más dinero destina a la extinción de incendios forestales, es también una de las que más denuncias recibe por urbanizaciones ilegales.
Miguel Ángel Hontoria, secretario de UGT en la Consejería de Medio Ambiente, explicó que, aunque la nueva Ley de Montes haya entrado en vigor recientemente y establezca la no recalificación del terreno quemado hasta pasados 30 años, la Comunidad no actúa y no paraliza los desarrollos urbanos ilegales. Algo que, según Hontoria, se debe a que "los intereses especulativos están por encima de los ambientales". Arroyomolinos, el parque del Guadarrama y San Lorenzo de El Escorial, que "han crecido a lo loco", son puntos clave en los que podrían producirse más incendios en los próximos años, dijo Rufino.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de junio de 2006