En primer lugar, quiero agradecerle la inmediata aclaración gráfica que publicaron sus páginas sobre la ya originaria ventaja que el carnet de conducir por puntos contempla para los años de experiencia y la falta de sanciones a la que aludí en otro escrito; y en segundo lugar quisiera hacer patente el persistente descontento que sobre la abusiva, y varias veces denunciada, tarifa de la Inspección Técnica de Vehículos existe en esta comunidad que, tratándose como se trata de una medida obligatoria para todo el territorio nacional, y aunque dicha tarifa pueda ser fijada independientemente por cada Gobierno autónomo, que también puede designar aleatoriamente el número y las empresas que se dediquen a ese servicio, en esta región valenciana se eleva a 35,5 euros, cuando la media nacional es de 26,8 para vehículos de gasolina, y de 53,9 euros para los de gasoil, mientras que la media estatal está en 35,61; exceso que se viene produciendo desde finales de los noventa, cuando el PP privatizó precisamente dichos servicios.
Bien es verdad que existe la libertad de pasar esa revisión en cualquier punto de España, algo también cuestionable porque podría traducirse en la "invitación" de corte exclusivista: "Si no está conforme aquí, váyase a otro sitio", que reflejaría el talante prepotente que tanto aqueja a las mayorías absolutas de ese partido.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de junio de 2006