El Gobierno admite que Euskadi se encuentra todavía "muy lejos" de cumplir el Protocolo de Kioto, el acuerdo internacional para reducir las emisiones contaminantes a la atmósfera. La consejera Esther Larrañaga, en una declaración institucional con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, atribuyó a la energía y el transporte la elevada emisión de gases de efecto invernadero, casi 2,5 veces más de lo fijado por la UE.
La titular de Medio Ambiente consideró las emisiones de estos gases como el "gran reto ambiental" del País Vasco. El acuerdo de Kioto establece que en 2012 todos los países de la Unión Europea deben contaminar un 8% menos que en 1990, con la excepción de España, que tiene permitido un incremento del 15%. Euskadi se mantuvo por debajo de ese aumento hasta 1998, merced a la crisis industrial y la desaparición de grandes empresas como Altos Hornos de Vizcaya. Sin mebargo, desde ese año la curva de emisiones no ha parado de ascender. Los últimos datos oficiales, correspondientes a 2004, registran un aumento de las emisiones de un 35% respecto a 1990.
La consejera destacó en la declaración institucional del Ejecutivo que los datos en la comunidad autónoma se hallan "muy por debajo" de los aumentos registrados en Canadá y el conjunto de España, donde en 2004 se superó el 50% sobre 1990. Admitió a renglón seguido que las cifras registradas en el País Vasco se hallan "muy lejos" del cumplimiento de Kioto, lo que Larrañaga atribuyó a la creciente generación de energía "derivada de un consumo insostenible" y al "desmedido aumento" del transporte por carretera, tanto privado como para trasladar mercancías.
Cambio climático
La energía, según los datos de 2004, supone el 33% de la emisión de gases nocivos en Euskadi. Desde 1990, las emisiones han crecido en un 129%. Hace dos años, el elevado consumo obligó a que funcionase durante 300 días la central térmica de Pasaia, que utiliza el carbón como combustible y genera gases de efecto invernadero tres veces más que una planta de ciclo combinado, que usa gas natural. El transporte tampoco aporta datos optimistas y ya supera a la industria, al ser el responsable del 25% de las emisiones.
La consejera destacó que la creación en enero pasado de la oficina vasca de cambio climático busca reducir estas emisiones y definió a este instrumento como "la prioridad en la agenda" medioambiental del Ejecutivo. "Debemos asimilar que los recursos y el esfuerzo que dediquemos hoy a reducir los efectos del cambio climático son la mejor inversión que podemos hacer para evitar mañana los altísimos costes económicos, ambientales y sociales" de la variación del clima.
Larrañaga defendió el plan ambiental implantado hace cuatro años por el Gobierno, con un horizonte hasta 2020. Medio Ambiente presentará hoy los datos correspondientes a 2005 de este proyecto, tras ser debatido en el Consejo de Gobierno, que, como todos los años en estas fechas, se celebrará en la sede de la reserva de Urdaibai, en Gernika. El Ejecutivo admitió el año pasado la necesidad de una mayor coordinación entre las instituciones para la mejora del medio ambiente.
La declaración institucional insta a un compromiso de todas las instituciones, empresas y ciudadanos para lograr un desarrollo sostenible "sin hipotecar y poner en riesgo el porvenir de las próximas generaciones".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de junio de 2006