Se llama Eduardo Gómez López, es el número uno de la última promoción de jueces e irá destinado al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Sant Boi de Llobregat. Él y sus 51 compañeros recibieron ayer los despachos de la 56ª promoción, en un acto presidido por los Príncipes.
Don Felipe reclamó de los nuevos jueces que la Constitución sea el "criterio rector" de sus decisiones y añadió que de ellos depende que la Carta Magna sea el "espejo" en el que se reflejan el resto de las normas jurídicas. El Príncipe citó al presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, al iniciarse su discurso, en contra de lo que hizo Francisco José Hernando, presidente del Consejo General del Poder Judicial, quien también exigió a los nuevos jueces "un trabajo constante y reflexivo".
Además del número uno, otros seis jueces se quedarán en Cataluña. Un año más, las mujeres son mayoría (36). La media de edad es de 29 años y han dedicado una década de estudios antes de ejercer y tras superar una oposición puramente memorística, un sistema de acceso a la carrera judicial que sólo se da en España.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de julio de 2006