El documental de denuncia político-social experimenta su punto álgido y por fin llega a España alguna de las aportaciones de uno de sus máximos exponentes: Michael Glawogger, autor de la obra maestra Megacities (1998), que ataca de nuevo con Workingman's death, subtitulada como Retrato de cinco trabajadores del siglo XXI, soberbia diatriba sobre las, más que estajanovistas, infrahumanas condiciones laborales en las que se desenvuelven de forma autónoma ciudadanos de lugares tan distintos como Ucrania, Nigeria, Indonesia, China y Pakistán.
La película está dotada de una portentosa fotografía con la que se resalta la crudeza de sus imágenes. Glawogger no le ahorra ni un solo sufrimiento al espectador, que seguramente apartará la vista de la pantalla en algún momento, sobre todo con las salvajes decapitaciones de vacas y cabras en Nigeria.
WORKINGMAN'S DEATH
Dirección: Michael Glawogger. Género: documental. Austria, 2005. Duración: 122 minutos.
Pero sólo hasta que caiga en la cuenta de que aquellos seres humanos sobreviven cada día gracias a ese infierno, rebanando cuellos y con la sangre por los tobillos, quemando cabezas y luego limpiándolas con sus propias manos. Entonces devolverá la mirada a esas criaturas y agradecerá que le pongan los pies en la tierra.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de julio de 2006