Manolo Saiz, ex director y propietario del equipo Astaná, declaró ayer ante el juez Antonio Serrano, instructor del caso del dopaje masivo en el ciclismo. Saiz se ratificó en la declaración que hizo ante la Guardia Civil el 24 de mayo y añadió un dato novedoso: los 60.000 euros que la Guardia Civil le intervino en el bolsillo al detenerle eran suyos y los llevaba para los gastos de un viaje de dos meses que iba a emprender a Suiza y a Francia de cara al Tour.
Saiz aprovechó ayer que el juez Serrano, titular del Juzgado de Instrucción 31 de los juzgados de la Plaza de Castilla de Madrid, estaba de guardia para pedirle que le tomase declaración, según explicó su abogado. El juez tenía previsto interrogarle, pero aún no estaba fijada la fecha. El abogado de Saiz comentó al juez que su cliente quería declarar y el magistrado buscó un hueco y accedió.
El juzgado ordenó avisar a los letrados de los otros cuatro imputados en este caso de dopaje y le tomó declaración al filo de las 14.00 horas. Saiz sólo contestó a las preguntas de su letrado y del juez. Tras una hora de preguntas, el juez le dejó en libertad sin fianza, aunque Saiz continúa imputado en esta causa. El fiscal también estuvo presente en el interrogatorio y no pidió al juez ninguna medida cautelar contra Saiz. Según fuentes jurídicas, el ex director del Astaná ratificó la declaración que prestó ante la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil tras su detención el pasado 23 de mayo.
Saiz fue arrestado a la salida de una reunión que mantuvo ese día en un hotel de la calle Pío XII de Madrid con los también imputados José Luis Merino Batres, hematólogo del hospital de La Princesa (Madrid), y el médico deportivo Eufemiano Fuentes, quien está considerado por los investigadores como el cabecilla de esta trama del dopaje.
60.000 euros en el bolsillo
La Guardia Civil sabía de esa reunión por un pinchazo telefónico. En él, Fuentes comenta a Merino que Saiz le adeuda 60.000 euros. Los investigadores sospechan que esa deuda era por tratar a corredores del Liberty Seguros. Los tres fueron detenidos. Saiz llevaba en el bolsillo 60.000 euros. Ante la Guardia Civil admitió que debía 60.000 euros a Fuentes, pero que no le había pagado "por el caso de Isidro Nozal", al que se le detectó una alta tasa de hematocrito.
Ayer, ante el juez, dijo que ese dinero era suyo y que lo llevaba para un viaje que iba a hacer a Suiza y Francia de cara al Tour. Ese dinero lo llevaba Saiz en cuatro sobres. En uno de ellos había seis billetes de 500 euros y uno de 200. Saiz recordó que la Guardia Civil le detuvo a la salida de la reunión y que en ese momento él seguía llevando el dinero consigo. Trató de demostrar, pues, que no había pagado ninguna deuda.
Saiz reiteró que él no es médico y que no ha facilitado sustancias dopantes ni ningún fármaco a deportistas. Respecto a las hojas intervenidas por la Guardia Civil con planillos de preparación de ciclistas de su antiguo equipo, el Liberty Seguros, afirmó que las anotaciones manuscritas que figuran en esas hojas "no son suyas". Sobre Eufemiano Fuentes comentó que le conoce desde hace muchos años y que su relación es de carácter profesional. "Yo no soy médico y no prescribo medicina, anabolizantes ni nada", declaró, según fuentes jurídicas.
En el caso de Saiz, el fiscal no pidió al juez ninguna medida cautelar, a diferencia de lo que ocurrió el pasado 24 de mayo cuando la Guardia Civil llevó detenidos ante otro juez de Madrid a cuatro de los cinco imputados. Ese otro juez dictó prisión eludible bajo fianza de 120.000 euros para dos (José Luis Merino Batres y Eufemiano Fuentes) de los cuatro imputados.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de julio de 2006