Las elecciones mexicanas no son las únicas que se han tenido que decidir tras varios recuentos y a altas horas de la madrugada:
- Italia: Silvio Berlusconi tardó en reconocer los resultados oficiales que dieron la victoria a Romano Prodi en las elecciones celebradas los días 9 y 10 de abril. Tras una semana de comprobaciones en todo el país, el Tribunal de Casación confirmó el triunfo de il professore en la Cámara Baja por 24.755 votos.
- Alemania: Pese a la remontada final de Gerhard Schröder, la CDU-CSU liderada por Angela Merkel se impuso con un 35,2% frente al 34,3% del SPD en los comicios de septiembre de 2005. Los 442.880 sufragios de diferencia permitieron a Merkel presidir el Gabinete de la gran coalición alemana.
- EE UU: George W. Bush logró su primer mandato en 2000 cuando consiguió la victoria en el Estado de Florida por 537 votos. Al Gore, su rival demócrata, perdió la presidencia pese a obtener más votos en todo el país, 48,4% frente al 47,9% del republicano. El sistema electoral estadounidense permite hacerse con la presidencia siempre que se obtenga el mayor número de compromisarios entre los 52 Estados. El que gana en un Estado se lleva todos los representantes. En 1960 John Fitzgerald Kennedy se impuso por sólo 114.000 votos al republicano Richard Nixon.
- Israel: Benjamín Netanyahu dio la sorpresa la noche del 30 de mayo de 1996 y volvió a colocar al laborista Simón Peres el cartel de perdedor por menos de 30.000 sufragios.
- Costa Rica: El socialdemócrata Óscar Arias, premio Nobel de la Paz, venció el pasado 5 de febrero por unos escasos 18.169 votos en Costa Rica frente a Ottón Solís tras resolver el Tribunal Supremo 696 presuntas irregularidades.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de julio de 2006