La experiencia de aplicar el Área de Prioridad Residencial (APR) en Madrid no es nueva. El 22 de septiembre de 2004 la restricción al tráfico entró en vigor en el barrio de Las Letras, en el centro de la capital.
Casi dos años después, Juan Carlos Mora, representante de los vecinos del barrio de Las Letras, se queja de la inutilidad de la medida. "No hay control de los horarios de carga y descarga, durante todo el día entran y salen vehículos. Se incumple las 24 horas", protesta. El horario de carga y descarga en el área de prioridad residencial es de ocho a once de la mañana.
"Las cámaras de vigilancia están funcionando, pero el sistema es selectivo. Queremos un sistema de bolardos abatibles con control magnético", indica Mora. La medida entró en vigor en 2004, pero hasta mayo de 2005 las cámaras de vigilancia no comenzaron a enfocar y registrar las matrículas de los vehículos que accedan a la zona. "Hemos mantenido reuniones periódicas con el Ayuntamiento. Pero hace cuatro meses que no nos reunimos", se queja Mora.
En el barrio hay un gran déficit de plazas de aparcamiento, muchas están reservadas para hoteles, organismos oficiales, y conseguir una en los aparcamientos de la Costanilla de los Desamparados o de la Alameda es difícil y caro, sentencian los vecinos. "Estamos en contra del sistema de bucles [calles de entrada y salida en el barrio para acceder a los puntos con más actividad comercial] que proponen los comerciantes", añade Mora. En el barrio viven unas 10.000 personas, y hay cerca de 800 comercios.
Mejoras en el sistema
Andrés Culebras, presidente de la asociación de comerciantes del barrio de Las Letras, reconoce: "Al principio la medida fue dura. Pero con el tiempo nos hemos adaptado". Culebras asegura que se han mejorado muchas deficiencias del sistema de restricción del tráfico. "Hay reuniones frecuentes con la Administración municipal y entre todos hemos mejorado muchos aspectos", sostiene. Entre ellos, "el acceso de vehículos para llevar un paquete urgente a las siete de la tarde", explica. El representante de los comerciantes asegura que las cámaras funcionan correctamente. "Si te descuidas te ponen una multa de 90 euros. Sólo durante las horas de carga y descarga dejan de funcionar", precisa.
El barrio de Las Cortes también está cerrado al tráfico desde septiembre del año pasado. Un millar de vecinos de la zona se había quejado al Ayuntamiento por excluirlos del Área de Prioridad Residencial del barrio de Las Letras. Finalmente fueron incluidos.
El Ayuntamiento también contempla ampliar esta medida a otras zonas del centro afectadas por el tráfico. Entre ellas, el Madrid de los Austrias y Chueca. Para compensar la restricción del tráfico el Consistorio prevé incrementar las plazas de aparcamiento para los residentes.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de julio de 2006