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Los mayoristas chinos se resisten a dejar sus tiendas

El Ayuntamiento de Madrid planea liberar el barrio de Embajadores del comercio mayorista. "Se ha convertido en un gran centro comercial", indica Ignacio Niño, coordinador general de Economía de Madrid. Para ello, el Consistorio creará un polígono industrial para trasladar a los empresarios mayoristas de Lavapiés, chinos en su mayoría.

El polígono estará situado en el sureste de Madrid. "Dentro de 15 días nos reuniremos con las principales asociaciones de mayoristas chinos para intentar lograr un acuerdo", indica Niño. Los comerciantes no parecen estar por la labor. Salvador Bellido, representante de los mayoristas de Lavapiés, asegura que no están dispuestos a abandonar los locales. "Hemos invertido mucho dinero y hemos ayudado a revitalizar el barrio". Felipe Chen, representante de los comerciantes chinos, dice que "algunos comercios llevan más de 10 años en el barrio. Ahora no podemos irnos. Hemos ayudado a mejorarlo". Chen rechaza que Lavapiés se haya convertido en un Chinatown. "Hay gente de todas partes, españoles, indios...", precisa.

Seis veces al día

Bellido se queja porque "el Ayuntamiento ha dejado de conceder licencias de apertura a establecimientos que ya están en funcionamiento y cumplen la normativa". Los comerciantes quieren negociar, pero se niegan a salir del barrio.

Sin embargo, los vecinos apoyan la medida municipal. Jesús Martín, representante de vecinos de Lavapiés, asegura que el barrio se ha convertido en un polígono industrial. "Es una zona de carga y descarga permanente que, además, no tiene ningún área donde dejar los cartones", protesta.

Los comerciantes se defienden y dicen que el Ayuntamiento ha incrementado el intervalo de recogida de residuos. Así lo reconoce Javier Serrano, director general de la oficina de Centro. "Ahora se recoge el cartonaje seis veces al día. También hemos mejorado el baldeo de las calles". Niño explica que la concentración de comerciantes mayoristas en la zona puede ser peligrosa, porque "acumulan gran cantidad de mercancía en los establecimientos y podría salir ardiendo".

Lo que está claro es la importancia del sector. En el barrio hay más de 800 establecimientos comerciales que generan unos 3.500 empleos directos. La gran mayoría se dedica al comercio textil. Además, según Bellido, las empresas facturan unos 600 millones de euros al año.Niño dice que quieren acabar con el tráfico que provocan los vehículos de carga y descarga, las basuras y la contaminación acústica. "Lo ideal es que se queden como comercio minorista o venta por catálogo", precisa. Pero los comerciantes dicen que a pesar de ser mayoristas no hacen ventas voluminosas. "No vendemos en grandes camiones. No podemos vender por catálogo sin tener la mercancía en el establecimiento", dice Bellido. Y agrega: "Estamos dispuestos a colaborar pero no queremos irnos de aquí. Creemos que el barrio se puede mejorar entre todos con la ayuda del Ayuntamiento".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de julio de 2006