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CARTAS AL DIRECTOR

El diferente rasero de la diplomacia

San Sebastián de los Reyes, Madrid

Recordarán ustedes que uno de los argumentos de peso que esgrimió EE UU para atacar Irak fue la sospecha de que este país escondía armas de destrucción masiva.

Era un país del eje del mal y alentaba constantemente el terrorismo. Es cierto que no se han encontrado todavía las armas, pero se siguen buscando.

Corea del Norte afirma estar en posesión de armas nucleares, pertenece también al eje del mal y abandonó el Tratado de No Proliferación Nuclear. La última ha sido lanzar unos cuantos misiles de corto, medio y largo alcance en el mar del Japón. Además, Pyongyang comunica no aceptar ningún tipo de sanciones por parte del Consejo de Seguridad. El día elegido para lanzar los misiles fue el 4 de julio, día en el que EE UU celebra su independencia. ¿Cabe mayor provocación? Irak podría tener armas, mientras Corea demuestra poder traspasar las costas americanas con un misil de largo alcance. Diferentes respuestas diplomáticas.

Estados Unidos, garante de la seguridad en el mundo cercando a los países del eje del mal, abandonó inexplicablemente el Tratado Antimisiles Balístico. Protestó cuando Francia realizó las pruebas nucleares en Mururoa. París respondió que el garante de la seguridad en Francia es la propia Francia.

Las relaciones internacionales son complejas, el planteamiento de la diplomacia por parte de Washington es tan diferente como lamentable. Los sistemas de Gobierno como los de Irak o Corea son vergonzantes, y la actitud estadounidense dentro del panorama internacional como garante del mundo no es sino el claro reflejo de intereses político-económicos, o lo que es lo mismo, la recolonización unipolar de Estados Unidos. Seguro que no interesa una confrontación bélica con Kim Jong Il; otra cosa sería Irán, aunque de momento está muy reciente lo de Irak. Al tiempo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de julio de 2006