El Ayuntamiento de Barcelona distribuirá gratuitamente 250.000 ceniceros de bolsillo.
El municipio ha tomado esta iniciativa tras comprobar un incremento de colillas en las calles debido a que, al estar prohibido fumar en los centros de trabajo, los empleados salen a la calle a hacerlo y abandonan los restos de cigarrillos en las aceras.
Con todo, el 23,9% de los empleados aseguran que hay personas que fuman en el lugar donde trabajan, pese a que la ley antitabaco lo impide. Así se afirma en una encuesta que el Departamento de Salud presentó ayer.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de julio de 2006