No ofrece los precios más baratos, ni garantiza que no habrá overbooking. No te da un vaso de agua, si no es pagando. ¿Por qué volar con ellos cuando existen otras alternativas? Quizá sería conveniente que todos los usuarios de líneas aéreas comenzáramos a optar por otras compañías a la hora de volar, en la medida de lo posible, para demostrar a aquellos que quieren privilegios de funcionario, con sueldos de altos ejecutivos de empresas privadas, quién tiene la última palabra. Grandes compañías aéreas mundiales han desaparecido o han tenido que reestructurarse y recortar sueldos para seguir existiendo. ¿Por qué iba a ser Iberia una excepción? Es una gran empresa española, pero el patriotismo empresarial no lleva incluido el que los usuarios tengan que convertirse periódicamente en rehenes de huelgas y de reivindicaciones de ciertos sectores profesionales que disfrutan de unas condiciones laborales que si fueran generales para todos los trabajadores acabarían con cualquier tipo de conflictividad sindical. A mí me gustaría que los ciudadanos estuviéramos representados a través de alguna organización de consumidores en todas aquellas negociaciones de conflictos en los que somos los sufridos pagadores. Dado que eso no parece posible, quizá sería conveniente plantearse un plante general para que algunos se acordaran de quiénes dependen sus puestos de trabajo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de julio de 2006