El movimiento Al Fatah, que dirige el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas, acusó ayer a Hamás de bloquear la formación del Gobierno de unidad nacional con su exigencia de mantener la jefatura del mismo. Hamás fue el partido más votado en las elecciones generales del pasado enero.
El partido islamista, además, pretende que el establecimiento de ese Gobierno suponga el fin de la política de aislamiento que ha impuesto la comunidad internacional a la ANP desde que Hamás asumió el Gobierno. Sin embargo, EE UU ha notificado al presidente Abbas, quien, junto con el primer ministro, Ismail Haniya, acordó el miércoles pasado la formación del nuevo gabinete, que seguirá sin reconocer al Ejecutivo palestino hasta que no cumpla las tres condiciones que le exige: el reconocimiento de Israel, la renuncia a la violencia y el aceptar todos los acuerdos previamente firmados entre Israel y los palestinos.
"Hamás habla de anexionarse otros grupos a su Gobierno y no de formar una coalición. He dicho en nombre de Al Fatah que no aceptaremos ser absorbidos, queremos ser socios", declaró ayer Azam al Ahmed, jefe del grupo parlamentario de Al Fatah.
Mientras, soldados israelíes mataron ayer a cuatro milicianos palestinos e hirieron a dos civiles en dos choques armados en Gaza y Cisjordania. Un portavoz del Ejército indicó que dos miembros de Yihad Islámica fueron abatidos cerca de Belén cuando después de que les dieran el alto, se resistieron y dispararon contra los soldados. En Gaza, murieron por los disparos del Ejército otros dos milicianos que habían traspasado la alambrada fronteriza y se encontraba en tierra de nadie.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de agosto de 2006