Tres milicianos chiíes y un militar israelí murieron ayer en una operación de comandos desencadenada por Israel en el valle de la Bekaa, uno de los feudos de Hezbolá, un grave incidente que pone en serio riesgo el alto el fuego. Israel justificó su incursión en Líbano en la necesidad de impedir el rearme de Hezbolá. Líbano consideró lo sucedido como una violación del alto el fuego y amenazó con suspender el envío de tropas al sur del país.
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* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 20 de agosto de 2006