Unas 200.000 personas se reunieron la madrugada de ayer en las playas gaditanas para celebrar las tradicionales barbacoas del Trofeo Carranza. Los glotones dejaron tras de sí unas 140 toneladas de basura, según el Ayuntamiento de Cádiz. Ciento noventa y cinco operarios apoyados por 10 tractores trabajaron durante ocho horas para limpiar toda la basura. Hay un dato que invita al optimismo: los residuos generados son un 15% menor a los que dejaron el año pasado.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 21 de agosto de 2006