Bajo el lema "Unidad", arrancó ayer el Carnaval de Notting Hill, la más popular, concurrida y colorida fiesta callejera de Europa. Riadas de familias siguieron las comparsas y carrozas en la jornada inaugural dedicada al público infantil. Ceden hoy el protagonismo a los adultos que, como en cada ocasión desde 1964, bailarán al son de ritmos caribeños. "Queremos un Londres unido, armonioso, justo, donde todos somos iguales y todos podemos sentirnos a salvo", exclamó el organizador del Carnaval, Chris Mullard. Una fuerte presencia policial controlará al millón de personas que se sumarán a la fiesta.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 28 de agosto de 2006