Los orangutanes de Borneo (Indonesia) una de las especies de grandes simios más amenazadas del planeta, van a tener un respiro y conocer a sus parientes residentes en Holanda. Aunque son animales solitarios, su única distracción consiste en mirarse unos a otros reflejados en los espejos dispuestos en las jaulas por sus cuidadores. Pero las cosas van a cambiar en breve. El parque de primates de Apenheul (al este de Holanda) ha encargado un programa informático especial para distraerles y ponerles en contacto con los orangutanes de su propio zoo. Los encuentros consistirán en una especie de tele-conferencia a través de unas pantallas de ordenador instaladas en ambos recintos de sus respectivos mundos. De este modo podrán verse, y tal vez reconocerse, además de jugar con los iconos y pictogramas que los expertos preparan para ellos. "Son simios inteligentes confinados en un espacio pequeño por su enfermedad y la destrucción de su entorno. Si la persecución a que son sometidos continúa al ritmo actual, dentro de una década ya no quedarán orangutanes en libertad", según Anouk Balltot, portavoz de Apenheul, especializado desde 1971 en el cuidado de 35 clases de simios y lémures.
Apodado "El hombre salvaje del bosque de Asia", un 60% de los orangutanes que queda en el mundo (entre 25.000 y 30.000, en 2001) vive fuera de zonas protegidas. Las hembras tienen en total cuatro o cinco crías,
pero por cada ejemplar cazado mueren otros cinco o seis.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 28 de agosto de 2006