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Entrevista:RUDY FERNÁNDEZ | Alero de la selección española | Mundial de baloncesto 2006

"Pepu me dice que juegue con morro"

España y Argentina se enfrentan mañana (12.30, hora peninsular española) en las semifinales del Mundial de baloncesto de Japón. Son, Estados Unidos aparte, los dos equipos que mejor impresión han causado en el torneo. Uno, España, ha llegado hasta la lucha por las medallas colgada de Pau Gasol, Navarro y el juego de equipo, en el que ha brillado con descaro Rudy Fernández, de 21 años y candidato destacado a mejor jugador joven del torneo. El otro, Argentina, campeón olímpico y subcampeón mundial, está firmando un Mundial de menos a más, lanzada por Ginóbili y Nocioni y acorazada por Scola, el pívot del Tau de Vitoria, probablemente el argentino que más cuentas pendientes tiene con España. Las estadísticas, sin embargo, sonríen a la selección de Pepu Hernández: de los 18 enfrentamientos entre los dos equipos, España ganó 16 y sólo perdió un partido oficial, el que le enfrentó a la selección albiceleste por el noveno puesto del Mundial de Canadá 1994.

Rudy Fernández (Palma de Mallorca, 4 de abril de 1985) está dejando huella en Japón. Su progresión como jugador de elite es meteórica y está culminando una temporada excepcional. A sus 21 años se encuentra entre los favoritos a ser declarado el jugador joven que mayor impacto está causando en el Mundial después de haber cuajado un espléndido año en el DKV Joventut.

Pregunta. ¿Cómo le va en este Mundial?

Respuesta. Me están saliendo las cosas bien. En eso me ayuda mucho el buen funcionamiento de todo el equipo. Cada día creces como jugador y lo estoy notando durante esta experiencia en el Mundial. La responsabilidad que tengo ahora es seguir mejorando y trabajando. Para ello debo aprovechar al máximo los minutos que estoy en la pista.

"Para mí no hay diferencias entre ser titular y salir desde el banquillo"

P. Da la sensación de que se encuentra muy a gusto en la cancha.

R. Ya me dijo Pepu que en todo momento, cuando saliera a jugar, fuera yo mismo y siguiera actuando en la selección con el mismo morro con que lo hago en la Penya. Pepu me está dando confianza.

P. Pero en el primer partido no estuvo muy acertado.

R. Es cierto. No pude anotar como acostumbro. Pero en el primer partido no te puedes venir abajo.

P. ¿Está jugando de manera muy diferente a como lo hace en el DKV Joventut?

R. Estoy como estoy en La Penya. Tal vez allí juego más minutos. Pero no hay mucha diferencia porque, salgas en el cinco titular o salgas desde el banquillo, debes pensar en lo mismo. Estar concentrado en todo momento y rendir al máximo. Eso, cuando el equipo juega bien y gana es más fácil para un jugador.

P. ¿Tienen clavada una espina con los Estados Unidos por la derrota que sufrieron en los Juegos de Atenas?

R. Jugué aquel partido y fue una lástima porque habíamos concluido los primeros de nuestro grupo pero ellos fallaron y nos tocó cruzarnos en los cuartos de final. Fue una experiencia que debemos tener en cuenta. Marbury tuvo el día y metió todo lo que le llegaba. Espero que podamos llegar a la final y poder ganarles.

P. Tan cómodo se encuentra que se está prodigando en acciones espectaculares como los alley-hoops [saltar, agarrar el balón en el aire tras una asistencia y anotar antes de tocar de nuevo el parquet].

R. Eso es porque el estilo del equipo me lo permite. A Pepu y Aíto [entrenador del Joventut de Badalona] les gusta un tipo de baloncesto muy parecido, con una buena defensa y un buen contraataque. La suerte, además, es que en los bases tanto de la Penya como de la selección me conocen muy bien. Saben cómo juego y que puedo hacer una puerta atrás y acabar en alley-hoop. Hago muchas cosas similares en la Penya y en la selección.

P. ¿Son conscientes de que están haciendo historia para en el baloncesto español?

R. Yo no había nacido aún cuando España fue cuarta en el Mundial de Colombia. La afición ya quiere tener una buena noticia y que la selección vuelva a estar arriba. Si damos todo lo que tenemos podemos llegar a la final. Tengo ganas de ofrecerle una medalla a la afición española que tanto nos ha apoyado y también llevársela a mi público en Badalona después de un año en que al fin hemos logrado un título y hemos realizado una buena Liga ACB.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 31 de agosto de 2006