Emilio Rojo (Arnoia, Ourense, 1952) dejó un buen trabajo y un buen sueldo como ingeniero de telecomunicaciones para dedicarse a hacer vino. Y su ribeiro es de los mejores. En Estados Unidos se cotiza a 150 euros la botella; en Alemania a 100. Vende todo lo que embotella, y hay cupo, porque la producción ya no da para más. Sus caldos lo merecen.
MÁS INFORMACIÓN
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 31 de agosto de 2006