Oliver Stone declara a la revista alemana Cicero, que le dio LSD a su padre, sin su consentimiento, en un acto de rebeldía juvenil. "Tenía 21 o 22 años y estaba cabreado con él", recuerda el director de cine. "Mi padre recordó esa noche toda su vida, hasta en el lecho de muerte", dice Stone.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 31 de agosto de 2006