El 1 de agosto de 1981 murió Álvaro de Laiglesia, mi padre. Tengo para mí que debía ser de los que creen que la vida es para vivirla y que es de muy mala educación hacerle ascos.
Murió de repente antes de cumplir 60 años, habiendo vivido tres veces más. En agosto de 1936, a los 14 años, se quedó huérfano y solo en San Sebastián, una ciudad que no era la suya y a la que había ido de veraneo.
Allí se rodeó de amigotes que le doblaban la edad y le llamaban El Niño o Alvarito. Con esos adultos, y a esa edad, fundó La Ametralladora y más tarde La Codorniz. Cuando se ponía serio y director en el periódico le llamaban Alvaroto. Quizá el Beatriz y Beatroz que tanto le divertía utilizar conmigo tenía algo que ver con aquello.
Recuerdo con claridad que en cualquier circunstancia, a cualquier edad, en cualquier sitio, cada vez que tenía que dar mi nombre, al decirlo, mi interlocutor, indefectiblemente, preguntaba: "¿Eres algo de Álvaro de Laiglesia?", o bien "Perdone, ¿es usted algo de Álvaro de Laiglesia?", o "¿No será usted pariente de Álvaro de Laiglesia?". "Hija", contestaba yo con un orgullo que no era tal, sino más bien un reconocimiento público de lealtad.
En aquella pobre España llena de miedos y hambre en la que le tocó vivir, se fabricó un personaje, le encontró un sitio y se instaló. Tuvo éxito con las mujeres, con La Codorniz y con su pluma. Era guapo, generoso y elegante. No se hacía perdonar y fingía ser olímpico.
Alguna vez recuerdo haber hablado con él del futuro, del talento, de la Academia, de la posteridad. Él creía que cuando aquí se hiciera justicia quizá su revista y su personaje se verían como una oposición ingenua y descafeinada a un régimen cutre y terrible. Un pasatiempo que en el fondo disimulaba la mala conciencia y fomentaba con una sonrisa el conformismo. Aunque, eso sí, una sonrisa de buena calidad, no una mueca.
Quizá eso es lo que ya ha pasado, no lo sé. Pero sí sé que yo no consigo recordarle sin esa mirada, como ausente y tan triste, que se le ponía al sonreír. Pienso a menudo en él y hoy, 9 de septiembre, sería su cumpleaños.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de septiembre de 2006