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Los sindicatos denuncian presiones por criticar

las carencias del metro Un expedientado por colaborar con TVE

Los representantes sindicales aseguraron ayer haber recibido presiones de la empresa por denunciar la falta de seguridad de la línea 1 de Metro Valencia, donde se produjo el accidente del 3 de julio en el que murieron 43 personas. Un maquinista fue expedientado por colaborar con Informe Semanal y otros han recibido requerimientos notariales por hablar con la prensa. Lo dijeron en el cierre de las jornadas sobre el accidente organizadas por el PSPV.

A diferencia de los expertos que intervinieron el jueves, los sindicatos sí que comparecieron en la comisión parlamentaria de investigación. Los representantes del Sindicato Ferroviario (SF), Comisiones Obreras (CC OO), UGT y el Sindicato Independiente Ferroviario (SIF) insistieron en la poca seguridad de la línea, derivada de la falta de inversiones y de mantenimiento. Repitieron también que una baliza en la curva habría evitado el accidente.

La novedad fue que tres de ellos (SF, SIF y UGT) aseguraron que la empresa presionó a los trabajadores para que rebajasen sus críticas. A un maquinista, dijo Jorge Álvarez, del SIF, se le incoó un expediente disciplinario por abrir la puerta de la cabina al programa de Televisión Española Informe Semanal. Jesús Caballero, de UGT, y Diego Trigo, del SF, denunciaron que Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) ha enviado requerimientos notariales a varios más por hablar con la prensa. Pablo García, de CC OO, afirmó: "Nuestra situación en la empresa es difícil por haber pedido dimisiones" en la cúpula directiva. Dado el clima que se vive en FGV, Caballero no descartó "romper" relaciones con la dirección.

Aunque el Consell ha anunciado que instalará las balizas que faltan en la línea 1, el representante del SIF señaló: "La línea 1 es igual de segura hoy que el día 3 [de julio]. La diferencia es que ahora se empieza a trabajar en serio para mejorar la seguridad".

En la última sesión participaron los diputados Andrés Perelló (PSPV) y Joan Ribó (EU-L'Entesa). La organización cursó una invitación al PP y le reservó un puesto en la mesa. Como era de esperar, se quedó vacío. Ribó comparó la actitud del Consell tras el accidente con la de "Zaplana y Acebes entre el 11 y el 14 de marzo" de 2004 tras el atentado de Madrid. Perelló afirmó que la seguridad "ha pagado el expolio de recursos de ferrocarriles" desviados a sufragar los "fastos" y la "vanidad".

Serafín Castellano (PP) criticó en un comunicado al PSPV por "seguir utilizando políticamente un desgraciado accidente".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de septiembre de 2006