España perdió 3-2 en Belfast. Irlanda del Norte ganó. Luis Aragonés, seleccionador español, sigue en el cargo. Y, por extraño que parezca, su homólogo en el banquillo norirlandés, el vencedor, Lawrie Sanchez, estudia dimitir. La federación norirlandesa luchaba ayer desesperadamente por convencer al técnico de que siguiera en el cargo. Los periódicos norilandeses, sin embargo, ya dan la discusión por finalizada: "Todo se ha acabado; Sanchez parece preparado para irse", titulaba ayer en su primera página The Belfast Telegraph.
Sanchez, centro de las críticas tras la derrota de Irlanda del Norte contra Islandia en el primer partido de clasificación para la Eurocopa de 2008 (0-3), cerró el partido contra España sin hablar con los periodistas. Extraño en un día victorioso. En seguida se manejaron dos opciones: que Sanchez quisiera dimitir o que hubiera viajado a Inglaterra para asistir al entierro de un familiar. Por lo que parece, las dos versiones podrían ser ciertas. Un portavoz del técnico no negó ninguna de las dos ayer. Sin embargo, Jim Boyce, presidente de la Asociación norirlandesa de fútbol -que consiguió contactar ayer con el técnico tras dos días intentándolo en balde-, todavía tiene esperanzas: "Hay un problema", reconoció; "pero espero que Lawrie se quede con nosotros como mánager hasta el final de los partidos de calificación para la Eurocopa". Las dos partes se han citado para la semana que viene.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de septiembre de 2006