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Reportaje:

"Si llega a costar mucho, viene otro"

El Madrid presenta a Reyes y fuentes del club reconocen que su fichaje no era una prioridad

José Antonio Reyes fue presentado ayer en el Bernabéu, justo una semana después de que, en el hotel de la concentración de la selección, firmara el contrato que le vincula al club blanco hasta junio de 2007. El presidente, Ramón Calderón, le presentó como "el quinto fichaje del Madrid", eludiendo recordar que el ex jugador del Arsenal llega al conjunto blanco como cedido, un caso inédito en la historia reciente del club. "Cedido o no, lo importante es que ahora estoy aquí", afirmó Reyes. Y es que durante el mes de agosto, el español vistió tres camisetas: la del Arsenal, su club, la del Atlético, con el que se comprometió en privado, y la del Madrid. Fuentes del club reconocen que su cesión a cambio de Baptista fue pensada desde el principio porque el club no estaba dispuesto a "invertir dinero" en Reyes. "Han sido negociaciones muy largas: primero porque Baptista no quería cambiar de equipo y segundo porque el Arsenal no quería aceptar una cesión", aseguran fuentes del club. Según éstas, si el Madrid hubiera tenido que pagar 20 o25 millones por Reyes -la cifra que pedía el Arsenal- habría invertido ese dinero en otro jugador. Mijatovic justificó la incorporación del jugador español en la necesidad de contar con un futbolista que haga "el uno contra uno", virtud que, dijo, "no abunda en la plantilla".

El técnico madridista, por su parte, dijo que Reyes podría ocupar también la banda derecha. "En el Arsenal he jugado en esa posición. Me pongan donde me pongan, voy a ser feliz jugando", afirmó ayer sin quitarse la sonrisa de oreja a oreja que tenía estampada en la cara. Sin embargo, hace pocos días reconoció su deseo de adueñarse de la banda izquierda, la que ocupa el capitán Raúl. "¿Qué tiene que ver eso?", contestó Reyes a los periodistas. "He venido para pelear con cualquiera, incluso con Raúl", espetó tras añadir que, si fuera por el, jugaría mañana mismo contra el Levante.

El jugador reconoció que en Londres no supo adaptarse como quería, a pesar de contar con un técnico que apuesta por los jóvenes y de jugar en un equipo donde también había otros españoles - Almunia y Cesc-. "Por funcionar, las cosas funcionaban... pero el clima y el idioma han vuelto mi estancia en Inglaterra muy difícil", explicó. Menos detallista se mostró a la hora de hablar de su compromiso con el Atlético, y se limitó a agradecer el interés que ese club mostró por él. "Está todo arreglado", zanjó refiriéndose también a la indemnización de tres millones de euros que le pide el club rojiblanco. "No es un tema que lleve yo, sino mi agente".

La cesión de Reyes ha dejado libre una plaza de extracomunitario de la que el Madrid no ha podido aprovecharse todavía, aunque fuentes del club no descartan que pueda haber novedades en el mercado de invierno. El contrato de Reyes, igual que el de Baptista, termina en junio de 2007. El Madrid, como el Arsenal, mantiene una opción de compra fijada por un precio determinado que, en el caso del español no superaría los 20 millones de euros y, en el caso del brasileño, los 22.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de septiembre de 2006