El seleccionador Luis Aragonés no dimite; el presidente de la Federación, Ángel María Villar, no le recibe como pretendió el técnico porque el dirigente tiene "la agenda demasiado completa", y su junta directiva, reunida ayer, mostró su "confianza total" en el entrenador del equipo nacional. "No ha pasado nada grave y urgente que motive la reunión deLuis con Villar", explicó el portavoz federativo, Jorge Carretero.
La derrota de España el pasado miércoles frente a Irlanda del Norte en Belfast (3-2), en la fase de clasificación de la Eurocopa de 2008, ha abierto una crisis en el equipo nacional en la que uno de los principales cuestionados es el seleccionador. Luis Aragonés, ante esa tesitura, pidió el miércoles a Villar una entrevista, que debía producirse ayer, con el fin conocer la opinión del "patrón", y saber a qué atenerse de cara a su futuro.
"No ha sucedido nada grave y urgente que motive la charla", dice un portavoz federativo
El seleccionador habrá de esperar y quizás la entrevista con el presidente tenga lugar el lunes. También cabe la posibilidad de que no se lleve a cabo. Jorge Carretero, portavoz de la federación española, avisó ayer: "La prioridad que pueda tener la reunión de Luis Aragonés no la veo como tal porque no ha sucedido nada grave y urgente que la motive. Si hay que reunirse el lunes, pues habrá reunión ese día con mucho gusto".
Luis Aragonés llegó ayer a la sede de la federación a fprimera hora de la mañana con la intención de mantener una charla con Villar para ver cúal era la postura del presidente tras el fracaso de Belfast. La entrevista no se produjo porque Villar mantuvo reuniones con la Junta Interterritorial, la Comisión Delegada y la junta directiva de la federación.
"Ha sido imposible hablar con el presidente", comentó el seleccionadro a última hora de la mañana. "No es cuestión de que yo quiera seguir o no en el cargo", añadió el seleccionador. "Quiero hablar con el presidente. No sé si dentro de tres días la federación me propondrá salir del cargo. La cuestión es que estén contentos. No todo gira en torno a si me pagan el contrato o no, sino que estén felices con mi trabajo. Que el presidente haga lo que quiera y él vea. Yo no me quiero marchar, y, por lo tanto, tampoco pienso en dimitir. No he visto a nadie que haya dimitido. La gente se va cuando acaba su contrato".
El seleccionador, pese a sus intenciones, insistió en que no sabe si llegará a dar la lista de jugadores para el próximo compromiso del equipo nacional, el 7 de octubre en Suecia. El secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, en declaraciones a Telemadrid, no quiso poner en duda el trabajo de Luis Aragonés pero desveló que seleccionador le prometió una victoria contra Suecia.
Mientras el seleccionador se pronunciaba en esos términos ante los medios informativos, a unos 100 metros de donde él se encontraba la junta directiva de Villar celebraba una reunión en cuyo orden del día no figuraba el asunto del futuro de Luis Aragonés. La cuestión no pudo eludirse y el portavoz de la federación, Jorge Carretero, al final de la reunión, aseguró que el seleccionador tiene "la confiasnza total" por parte de dicho organismo.
"Nosotros seguimos confiando en él de forma rotunda porque es nuestro seleccionador", añadió dicho portavoz, "y porque así está renovado, así está hablado y así está dicho".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de septiembre de 2006