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Reportaje:

"Hasta que no lo vea no lo creeré"

Como De la Rosa, pocos pilotos creen que Schumacher anuncie su retirada mañana en Monza

Aparentemente, la carrera del Gran Premio de Italia de F-1 que mañana se disputará en Monza ha pasado a un segundo plano. Ni siquiera los primeros entrenamientos libres, en los que Ferrari mantuvo a los Renault a 1,5 segundos de distancia, consiguieron cambiar la dinámica de declaraciones y contradeclaraciones en torno a la retirada de Michael Schumacher. Mientras los medios de comunicación alemanes apuestan descaradamente por el anuncio el próximo domingo de un adiós a final de temporada, los pilotos se muestran mucho más escépticos al respecto y la mayoría evitan pronunciarse hasta que después de la carrera no se defina el propio piloto alemán.

El entorno de Schumacher guarda un silencio sepulcral. "Lo único que puedo asegurarles es que Michael no va a cambiar de escudería", concedió Willy Webber, representante y amigo personal del piloto. Schumi, mientras tanto, afirma que la decisión está tomada desde hace una semana, pero que no abrirá la boca hasta después de la carrera. "Lo único que me importa ahora es ganar en Monza y restar los máximos puntos posibles a Alonso. Estoy convencido de que aún tenemos opciones de alcanzarle", dice el alemán, de 37 años, segundo en la clasificación del Mundial, 12 puntos por debajo del piloto español a falta de cuatro carreras, o sea, de 40 puntos por disputar. De su boca puede salir cualquier cosa: que se retira definitivamente, que retrasa su decisión hasta la conclusión del campeonato, o incluso que sigue otra temporada.

"Está en forma y anda todavía muy fuerte. Veo aún alguna posibilidad de que podamos verle el próximo año en los circuitos", afirmaba ayer Giancarlo Fisichella, segundo piloto de Renault cuando le preguntaron sobre el futuro de Schumacher. "Ya veremos lo que anuncia el domingo. Hay que esperar a que sea oficial", agregó Alonso. "Hasta que no lo vea no me lo creeré", confesó Pedro De la Rosa. "Creo que no es aún el momento de decir adiós. Tiene una salud perfecta y puede seguir luchando por el campeonato", indicó Bernie Ecclestone, el jefe de la F-1. "No me interesa lo que pueda decir o hacer Michael", cerró Kimi Raikkonen, el hombre que debe sustituirle o acompañarle el próximo año en Ferrari.

Hay razones sobradas para pensar en su retirada y para especular con su continuidad. En el primer apartado se coloca el hecho de que la presencia de Fernando Alonso le está provocando más nervios de los habituales y le induce a cometer algunos errores impensables en un campeón de su calibre. También ahí se incluye la presión de su familia, sus 37 años, la sensación de haberlo logrado todo (siete títulos mundiales, 245 grandes premios, 89 victorias y 68 poles) y el hecho de que Ferrari apueste claramente por Raikkonen para asegurar su futuro. En el segundo apartado, estaría su todavía viva pasión por la velocidad y por la F-1, el hecho de que el próximo año habrá un solo proveedor de neumáticos que será Bridgestone y eso dará ventaja a Ferrari, y el reto de superar a su compañero de equipo, aunque sea Raikkonen. Y por último, la posibilidad de alcanzar uno de los pocos récords que le faltan: el de Grandes Premios corridos, en poder de Patrese -256-, para lo que le faltarían siete al final de temporada.

El anuncio de Schumacher va absolutamente ligado al comunicado sobre sus pilotos para el 2007 que debe realizar Ferrari el próximo domingo a las seis de la tarde, una vez finalizado ya el GP de Italia. También ahí surgen especulaciones de todo tipo. ¿Qué anunciará la escudería de Maranello? Todo el mundo da por seguro que confirmará el fichaje de Raikkonen como el hombre que marcará el futuro del equipo italiano. Pero nadie sabe con certeza lo que seguirá después. Y cada vez son más los que creen que Ferrari dirá simplemente que cuenta con tres pilotos para el próximo curso y que ya comunicará al final de la temporada cuál va a ser la función de cada uno: Michael Schumacher, Kimi Raikkonen y Felipe Massa.

En lo que hay una coincidencia gerenalizada es en el hecho de que la marcha de Schumacher, tarde o temprano, cambiará por completo el panorama de la F-1 a todos los niveles. "Vamos a perder a uno de los más grandes pilotos", afirma Jarno Trulli, que había luchado contra él en su etapa de karting. "Como piloto ha aportado mucho a la F-1: un estilo agresivo, con frenada muy tardía y el giro del coche en el primer volantazo; pilotando ha sido un ejemplo para todos. Pero para mí ha dejado de ser un ídolo. No me gusta su estilo de que el fin justifica los medios", dice De la Rosa. Y Alonso agrega: "No creo que nadie pueda alcanzar sus récords. Pero para lograrlos ha contado siempre con la mejor máquina. Si él se va, ocurrirán otras cosas en el campeonato y no pienso que se le eche tanto de menos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de septiembre de 2006