Un total de 1.584 iraquíes murieron de forma violenta en Bagdad durante el mes de agosto, unas 50 personas cada día, anunció ayer el Ministerio de Sanidad en una información que contradice las afirmaciones estadounidenses de que el número de muertos se ha reducido a la mitad gracias a un plan de seguridad en la capital.
"La morgue de Bagdad ha recibido los cuerpos de 1.584 personas en agosto, muertos en actos de violencia", declaró Hakim al Zamily, director general del Ministerio de Sanidad. Estos datos se refieren sólo a los muertos en Bagdad y sus alrededores, y entre ellos hay mujeres y niños.
El número de asesinados en agosto representa una bajada del 14% con respecto a julio, el mes más sangriento en la capital desde la invasión estadounidense de 2003, con 1.850 muertos. En junio llegaron al depósito de cadáveres 1.350 cuerpos.
Estas cifras contradicen las declaraciones del general William Caldwell, portavoz de la coalición dirigida por Estados Unidos, que afirmó el jueves que "el número de muertos en Bagdad en agosto como consecuencia de la violencia ha disminuido un 52% con respecto a julio". Un portavoz de la coalición precisó que las cifras del Ejército estadounidense no incluían los atentados suicidas o los ataques con mortero. "Se refieren sólo a los asesinatos sectarios, así como a las ejecuciones", declaró el teniente coronel Barry Johnson.
Grupos armados disparan casi de forma cotidiana proyectiles de mortero contra zonas residenciales de Bagdad, mientras que los atentados suicidas contra civiles se han convertido en algo habitual. Además, cada día decenas de cuerpos, generalmente de personas asesinadas a sangre fría con las manos atadas, a veces estranguladas, degolladas o decapitadas, aparecen en la capital. Ayer mismo tres personas murieron en un atentado y fueron encontrados seis cuerpos.
Según un informe difundido por Naciones Unidas en julio, unos cien iraquíes mueren de forma violenta cada día en todo el país. Más de 14.000 civiles han muerto durante los seis primeros meses de 2006.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de septiembre de 2006