Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Washington urge a la ONU a imponer sanciones a Irán

Estados Unidos aboga por una pronta decisión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que imponga sanciones a Irán en un plazo de pocas semanas por no haber abandonado sus actividades de enriquecimiento de uranio. Así lo expresó ayer el diplomático de ese país Nicholas Burns, después de mantener el jueves en Berlín una reunión con representantes de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas -Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Rusia y China- y Alemania, para acordar una posición conjunta en el conflicto.

"El punto de vista estadounidense es que llevemos el tema al Consejo de Seguridad y elaboremos una resolución con sanciones", declaró Burns el jueves tras la reunión. El objetivo es presentar un borrador antes de que se reúna la Asamblea General de la ONU, el 18 de septiembre. Pero las conversaciones entre diplomáticos de los seis países terminaron sin acuerdo. Mientras que Rusia y China, que mantienen intensas relaciones comerciales con Irán, son reticentes a imponer sanciones, Francia y Alemania dudan de la efectividad de esta medida.

En la reunión del jueves hubo consenso en el hecho de que Irán no ha cumplido las exigencias del Consejo de Seguridad, y se habló por primera vez sobre qué tipo de sanciones se impondrían. "Éste es un tema complejo", declaró Burns. "Es evidente que necesitamos más tiempo", señaló.

Involucrar a más países

Según Burns, los cinco del Consejo y Alemania quieren involucrar a más países en la negociación con Irán para tener así un mayor peso que legitime su postura. Para ello ya se produjeron en Berlín conversaciones con Japón, Canadá, Italia y Egipto, además de Brasil e India como líderes del Movimiento de Países No Alineados, al que también pertenece Irán.

Los diplomáticos de los seis Estados volverán a debatir el lunes en conferencia telefónica para evaluar los resultados de la reunión prevista para hoy entre el alto representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Javier Solana, y el negociador jefe iraní, Alí Lariyaní. El encuentro, cuyo escenario se había mantenido en secreto, se producirá al parecer en Viena. En él se espera que se aclare definitivamente si Irán está dispuesto a suspender sus actividades de enriquecimiento de uranio o no.

"Tenemos mucho trabajo por delante", declaró ayer Burns. "Pero creo que conseguiremos acordar en poco tiempo la resolución sobre las sanciones", añadió. "Los iraníes intentan al parecer separar a Rusia y China de los demás, pero no lo consiguen".

El Consejo de Seguridad de la ONU dio a Irán un plazo hasta el pasado 31 de agosto para que abandonara el enriquecimiento de uranio, que los líderes iraníes aseguran que destinan únicamente al uso civil y pacífico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de septiembre de 2006