La decisión de construir ahora la polémica incineradora de Guipúzcoa en el barrio donostiarra de Zubieta, en unos terrenos aún por determinar con precisión, traslada ahora el foco del conflicto a Lasarte-Oria debido a la proximidad entre el nuevo emplazamiento y el casco urbano de esta localidad. Es el cuarto cambio de ubicación para la planta de combustión, tras fracasar las inicialmente previstas de Urnieta, Aritzeta y Landarbaso, estas dos últimas en el término municipal de la capital guipuzcoana.
La polémica está garantizada tras conocerse la elección de Zubieta, dado que ahora se abrirá un nuevo frente de oposición en Lasarte-Oria. Su alcaldesa, la socialista Ana Urchueguía, mostró ayer con contundencia su malestar con esta "maniobra política" que calificó de "burla inadmisible".
"Me opongo frontalmente a esta decisión y la combatiré con uñas y dientes", declaró a este periódico la primera edil. Asegura que se enteró de la designación de Zubieta para albergar la incineradora por los medios de comunicación y criticó que nadie le haya comunicado oficialmente nada al respecto. Urchueguía anunció su intención de "defender los intereses de los ciudadanos de Lasarte-Oria hasta el final". "Tenemos que analizar el tema en profundidad en el Ayuntamiento y utilizaremos todos los instrumentos jurídicos para oponernos a esta ubicación", añadió. Explicó que los terrenos de Zubieta se encuentran a menos de dos kilómetros del núcleo urbano del municipio, separación mínima exigida por la normativa ambiental para ubicar una actividad económica peligrosa, nociva e insalubre.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de septiembre de 2006