Antes que un restaurante, parece un centro comercial situado al pie de la autopista. Un establecimiento insólito, de vistas panorámicas, que atiende a centenares de clientes diarios, con un servicio de sala ordenado y un ritmo de trabajo frenético. Aunque su popularidad es reciente, su trayectoria viene de lejos. Fue en 1989 cuando el asturiano Pepe Villanueva rehízo este local sobre la base de una venta andaluza cuyos orígenes se remontan a mediados del siglo XIX. De su pujante trayectoria hablan las cifras de negocio actuales: 80.000 clientes al año, 60 profesionales en plantilla, 2.500 kilos de fabes asturianas consumidas en cada ejercicio y más de 400 jamones ibéricos de bellota de Joselito cortados loncha a loncha.
EL HIGUERÓN
6,5. Autopista de la Costa del Sol, salida 217. Fuengirola (Málaga). Teléfono 952 11 91 63. No cierra. Precio medio, de 45 a 55 euros. Menú, 40 euros. 'Fabes' con almejas, 18 euros. 'Tartar' de atún con guacamole, 18 euros. Entrecó con patatas panadera, 20 euros. Tarta florentina, 5,50 euros.
Pan ... 7
Café ... 6
Bodega ... 7
Aseos ... 5,5
Servicio ... 6,5
Ambiente ... 7,5
Un macrorrestaurante en el que no se sabe qué llama más la atención, si su desmesurado engranaje o su obsesiva búsqueda de las mejores materias primas. El Higuerón ya no es aquel local asturiano en plena costa malagueña al que se acudía a comer fabada, guisos de cuchara y arroz con leche. La llegada del joven Nacho Romero (ex jefe de cocina del restaurante Torrijos de Valencia) ha abierto la carta a horizontes más amplios. Con la ayuda de Gabi Bascuñana elabora platos más contemporáneos que antaño. Recetas que no pasan por alto ciertos arroces y alguna que otra fideuá mediterránea.
Para abrir boca, el ajo blanco o la porra antequerana, cremas muy equilibradas. Y como entrantes, propuestas que se finalizan de forma correcta. Está bien el salpicón de marisco, especialidad de la casa; es sorprendente el carpaccio de presa ibérica con puré de apio, de una melosidad extrema, y pasa sin pena ni gloria el tartar de atún con guacamole y huevas de trucha, mezcla embarullada.
En la cocina, pocas veces puede decirse que una receta sea más auténtica que otra. Aun así, está claro que la caldereta de pescados de El Higuerón (sólo los lunes) no es asturiana ni mediterránea. Con el mismo fondo de mariscos superconcentrado, Romero prepara también las patatas con langostinos, que saben igual, un fallo imperdonable. Por el contrario, la ventresca de atún a la brasa es buena aunque llegue demasiado hecha, y la fideuá con carabineros, acertada.10
COMER Nomenclátor:Puntuación de 0 a 10Buena relación calidad / precioCEstablecimiento con encanto
10
MENÚ DEGUSTACIÓN
LAS ESPECIALIDADES de El Higuerón son tan variadas (guisos de cuchara, arroces, fideuás, ensaladas, pescados frescos del día, carnes rojas asturianas...) que para no fallar en la elección hay que tener las ideas claras. Como las raciones son abundantes, lo mejor es compartir algunos entrantes. Si los pescados de la costa acaparan interés, tampoco se quedan atrás las carnes rojas de vacuno, que llegan de Asturias y se hacen a la brasa. Entre ellas, el gran chuletón, más que notable, o el entrecó con patatas panaderas. El resto de la oferta cárnica se atreve con casi todo, incluidos el cochinillo y las paletillas de cordero asadas en horno de leña, y las albóndigas de rabo de vaca, que ya no poseen el prodigioso gusto de años pasados.Otra posibilidad es optar por el menú degustación (40 euros más IVA), que permite paladear tres entrantes, media ración de pescado, otra media de carne y dos postres. Tampoco los dulces, que mantienen cierto aire regional, se salen del guión de la casa. Entre los de siempre están el mousse de higos y el flan de manzana. Decepciona el arroz con leche a la asturiana, muy vulgar, y entusiasma la tarta florentina, deliciosa. Para acompañar los postres, una selección de vinos dulces por copas (españoles y de distintas zonas productoras europeas). Inquietudes que alcanzan a su bodega, ambiciosa e inconformista, en la que es de lamentar que figuren algunas marcas no disponibles. De la sala, lujo del lugar, se ocupan Salvador Maldonado y Ángel Aguado.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de septiembre de 2006