Producir poco para conseguir mucho es la ley de hierro de la calidad, más si hablamos de uvas como la garnacha, un varietal de oxidaciones prematuras y de aromas frutales simplones en su juventud, pero que, alcanzada la madurez del viñedo a partir de los 35 años, es capaz de ofrecer el impagable regalo de un tinto carnoso, de profundos taninos cargados de fruta y flor, noble en su amistad con el roble.
Así lo han sabido entender en Bodegas Aragonesas, donde, junto a grandes producciones de vinos correctos, elaboran exquisitas de garnachas muy viejas como Fagus, y ahora este Oxia Viñedos Viejos 2002, donde Enrique Chueca muestra su buen hacer y su amor secreto por el terroir.
Nos encontramos ante un vino que expresa de forma contundente pero estilizada los valores enológicos de esta vieja amiga, con una profusión de aromas a frutillos rojos y negros enriquecidos por las notas incisivas de la excelente crianza que añaden (tostados, especias) junto a un agradecido frescor balsámico. Carnoso, equilibrado, tiene un final que se alarga como una despedida intensa.
OXIA VIÑEDOS VIEJOS 2002
Bodegas Aragonesas.
Carretera de Magallón, s/n.
Fuendejalón (Zaragoza).
Teléfono 976 86 21 53.
Tipo: tinto crianza, 14%.
Cepas: garnacha.
DO: Campo de Borja.
Consumo preferente:
largo plazo.
Temperatura de servicio: 16º C.
Precio: 50 euros.
Puntuación: 9/10.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de septiembre de 2006