Joaquín Insausti es el último jefe del Severo Ochoa que ha sido apartado del cargo.
Pregunta. ¿Cómo interpreta estos ceses?
Respuesta. En este hospital ya llevamos tiempo siendo maltratados por la Consejería de Sanidad.
P. ¿A qué factores achaca este maltrato?
R. El Severo Ochoa tenía una significación política muy clara. Es el único hospital público de la Comunidad de Madrid en el que se practican interrupciones voluntarias del embarazo. También tratamos el final de la vida del paciente desde una perspectiva liberal y no religiosa. Vivimos una batalla ideológica.
P. ¿Van a por ustedes?
R. Cuando surgió el caso de las sedaciones, cinco médicos dimos una rueda de prensa. Hoy sólo queda uno en su puesto. Ni se preocupan por disimular que esto es una purga.
P. ¿Qué quiere el consejero?
R. Si el PP vuelve a ganar las elecciones, la privatización de los hospitales públicos va a ser su caballo de batalla. Todo esto forma parte de la estrategia: primero desestabilizar para privatizar más tarde.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 18 de septiembre de 2006