Más de 6.000 personas asistieron ayer en Mogadiscio al fusilamiento de un delincuente ordenado por las cortes islámicas, en la primera ejecución pública desde que los islamistas controlan la capital somalí. El ajusticiado asesinó el 10 de septiembre a un habitante de Mogadiscio cuando intentaba robarle un teléfono móvil. Ayer murió por los disparos de un escuadrón de fusilamiento.
Fue la primera condena a la pena capital que ejecuta la Unión de Cortes Islámicas desde que en junio le arrebató el control de Mogadiscio a varios señores de la guerra. El llamamiento para había sido hecho por radio por los fiscales islámicos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 23 de septiembre de 2006