España depende cada vez menos de la Unión Europea. El saldo financiero, incluyendo las transferencias que recibirán todas las administraciones, aún siendo positivo, se reduce en 1.637 millones de euros y se estima en 3.900 millones.
El proyecto de ley de Presupuestos justifica esta disminución en la necesidad de incrementar la aportación al presupuesto comunitario en 708 millones de euros y en una paralela disminución de los pagos comunitarios a España por valor de casi 930 millones. El año que viene el Gobierno estima aportar 11.654 millones de euros y espera pagos comunitarios por valor de 15.558 millones.
En fondos estructurales, el principal instrumento comunitario para desarrollar la política de cohesión económica y social, la UE destinará 5.317,13 millones, el 13,92% menos que lo previsto para este año, debido a las menores aportaciones previstas del Feder (3.578 millones) y del Fondo Social Europeo (1.739). Los Fondos de Cohesión ascenderán a 1.665 millones de euros.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 27 de septiembre de 2006