El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, rechazó ayer el llamamiento al alto el fuego lanzado la víspera por el líder kurdo, Abdulá Ocalan, encarcelado desde 1999, a la guerrilla separatista del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK). Ocalan pidió al PKK que renuncie a la lucha armada, en un comunicado difundido a través de sus abogados, tras reunirse con ellos en su celda de la cárcel de máxima seguridad de la isla de Imrali, en el mar de Mármara, donde es el único recluso.
"Un alto el fuego se firma entre Estados, pero no parece apropiado firmarlo con una organización terrorista", dijo Erdogan a una cadena de televisión turca. "Los terroristas tienen que entregar las armas. Eso es lo único que esperamos para la paz en la zona kurda", advirtió el primer ministro, quien anunció que la lucha contra la guerrilla separatista va a proseguir.
El Gobierno turco ya había ignorado las cuatro precedentes ofertas de tregua planteadas por el PKK. La guerrilla kurda mantiene ocultas a la mayor parte de sus fuerzas en las montañas del norte de Irak. La nueva oferta de alto el fuego se produce tras el nombramiento del nuevo jefe del Estado Mayor del Ejército turco, del general Yasar Büyükanit, partidario de una política de mano dura con la guerrilla.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 30 de septiembre de 2006