El máximo accionista del Betis, Manuel Ruiz de Lopera, culpó ayer a Joaquín Sánchez, ahora en el Valencia, de la tardanza de los refuerzos. "Si Joaquín hubiera dicho en mayo que se iba, se hubiera podido planificar con más tiempo, pero no dijo que quería irse hasta que faltaban diez días para que se cerrase el plazo".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 1 de octubre de 2006