Madrid ha sido escenario durante la última semana de dos importantes citas relacionadas con el libro, la XXIV edición de Líber, dedicada a Colombia, y el VI Congreso Iberoamericano de Editores. Con este motivo, los profesionales han tenido ocasión de recordar los problemas que siguen pesando sobre el sector en España, un país que ocupa el quinto lugar mundial en la publicación anual de títulos y el cuarto por volumen de exportaciones.
Junto a desafíos genéricos como la irrupción de las nuevas tecnologías en todas las áreas de esta industria, desde la impresión a la comercialización, el libro se enfrenta a problemas de otra naturaleza que se vienen arrastrando durante los últimos años, en particular desde 2000. Un decreto del entonces ministro Rodrigo Rato introdujo la posibilidad de hacer descuentos en los manuales de texto, rompiendo el principio del precio fijo establecido en la Ley del Libro de 1975, que es la que sigue regulando la actividad del sector. La medida desencadenó una competencia desigual entre las pequeñas librerías, para las que los textos escolares representan hasta el 40% de los ingresos, y las grandes superficies. Hasta ahora la partida se ha decantado a favor de estas últimas, por su capacidad de compensar los grandes descuentos con el aumento de las ventas en otras secciones, como las de material escolar.
El futuro de las bibliotecas públicas y el fomento de la lectura han ocupado, también, un lugar destacado entre las preocupaciones expresadas por los profesionales. Nuestro país sigue estando a mucha distancia de la media europea en inversión y en bibliotecas por habitante. Eso nos coloca en la paradójica situación, señalada por algunos libreros, de tener que incorporarnos a la informatización que exige el siglo XXI cuando aún no se han logrado completar los programas propios del siglo XX. Y todo ello con una evidente incidencia sobre los hábitos de lectura. La ministra de Cultura, Carmen Calvo, presente en la inauguración de Líber, aseguró que la nueva Ley del Libro era inminente. El sector la espera con ansiedad.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 1 de octubre de 2006