El empresario y promotor madrileño Jesús Calvo Soria declaró ayer ante el magistrado que investiga el supuesto intento de soborno a un concejal tránsfuga de Bormujos (Sevilla) que "preparó" la moción de censura del municipio -que llevó al independiente Baldomero Gaviño a la alcaldía en 2005- sin cobrar "nada". Calvo Soria explicó que es director de una empresa de marketing político y que hizo el trabajo porque se lo pidió "su amigo" Máximo González, presidente del Consejo General de Enfermería, institución para quien realiza, además, labores de asesoramiento.
Calvo Soria también dijo que pagó las 13 habitaciones del hotel donde se alojaron todos los ediles y el empresario Eusebio Gaviño, primo segundo del alcalde, la víspera del pleno porque "era conveniente la disciplina de grupo". Eusebio Gaviño fue la persona que supuestamente le ofreció 140 millones de pesetas al tránsfuga José Sánchez para que apoyara la moción y también contactó con la concejal del PP Ana Hermoso para que la suscribiera.
La edil manifestó ante el juez que el empresario Eusebio Gaviño la invitó a una reunión en su chalé en la que participó Sánchez para "aclarar el tema político municipal". Hermoso declaró que Gaviño no le ofreció ni "dinero ni dádivas" para que apoyara la moción. Eusebio Gaviño está imputado también en el caso Camas como supuesto autor material del soborno a la ex concejal Carmen Lobo.
Tras ese encuentro, Hermoso y Sánchez se fueron hasta Madrid y allí se reunieron con Calvo Soria. Según el empresario, en el encuentro organizaron "las delegaciones que había que establecer de cara a la nueva situación política". "Le preguntamos a los dos concejales (Hermoso y Sánchez) qué delegaciones querían presidir", detalló.
"Normal"
Calvo Soria consideró "normal" el hecho de haber pagado las habitaciones de los concejales la víspera del pleno de la moción de censura. "Mi empresa contrata las habitaciones del hotel... y si has contratado pues a pagar. No sé exactamente si pagué con tarjeta o en efectivo. Reservé yo conscientemente porque pretendía que la cosa fuera discreta y qué más discreción que alguien que no era conocido en Sevilla", dijo a los periodistas. Eso sí, el motivo por el que hizo esa reserva "no lo recuerda".
El empresario madrileño reconoció que tuvo contratado a Eusebio Gaviño durante nueve días en su empresa Lujeca para que "buscara clientes en la zona de Andalucía" y para hacer encuestas y trabajos de campo. Lo despidió cuando se dio cuenta que sólo le "vendía humo".
Calvo Soria negó que tenga intereses inmobiliarios en Bormujos. El empresario detalló a los periodistas que es profesor de marketing social y político en la facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de octubre de 2006