La incertidumbre sobre la composición del futuro Gobierno catalán ha acelerado las maniobras tácticas de los líderes políticos. Mientras que la semana pasada trascendía una reunión entre los candidatos de CiU y de ERC, el aspirante ecosocialista a presidir la Generalitat, Joan Saura, admitió ayer haberse encontrado con el líder republicano y el primer secretario de los socialistas catalanes, José Montilla, a los que también ha enviado una misiva. En ella, les insta a apostar públicamente por la reedición del tripartito de izquierdas -que le permitiría volver al Ejecutivo-, a abandonar la equidistancia y la indefinición en el juego de pactos poselectorales y a descartar cualquier alianza con CiU.
Saura, que participó en una rueda de prensa organizada por la agencia Efe, dijo que es necesario que el PSC y ERC "disipen la niebla" y aclaren a su electorado qué Gobierno van a construir con su voto, pues a su juicio, si así lo hicieran, el 1 de noviembre sería "un paseo triunfal" para los partidos de izquierdas. El líder de ICV-EUiA reivindicó la necesidad de dar continuidad al Pacto del Tinell que alumbró al tripartito y se mostró convencido de que la "mayoría social y progresista" que lo respaldó en 2003 todavía existe.
No fue ésta la única petición que hizo al PSC. También emplazó a José Montilla a determinar cuál será la influencia del PSOE en los socialistas catalanes en el momento de configurar alianzas de Gobierno: "Que desmienta que existe un pacto entre Mas y Rodríguez Zapatero y que los pactos no se decidirán desde la calle de Ferraz ", insistió Saura.
El candidato de la coalición rojiverde arremetió duramente contra CiU, a la que acusó de colocarse ideológicamente más "a la derecha" que el Partido Popular con sus propuestas electorales en materia de vivienda, sanidad, ayuda a las familias y política fiscal. "CiU ya no representa la socialdemocracia, sino el neoliberalismo", dijo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de octubre de 2006